Arranca un nuevo curso y con él, todas esas emociones y expectativas  que vibran en septiembre. Pero este comienzo se da en un contexto social muy agitado por la crisis humanitaria que aún está viva en Ceuta, marcada por las reacciones racistas desatadas en diversas partes del territorio español. 

Desde la comisión de Antirracismo estamos muy preocupadas por las consecuencias de dichos sucesos sobre las familias y alumnado racializado y/o de origen migrante en los centros educativos. Cuando un conflicto racista tiene tanta relevancia pública, los niños y niñas escuchan nuestras conversaciones, captan fragmentos de vídeos de la televisión o de los teléfonos. Imágenes y palabras que no tienen por qué representar nuestros valores, pero que están inundando la atmósfera continuamente. Por desgracia, tenemos comprobado que cuando algo así sucede, también se deja notar en los colegios

Lanzamos este comunicado confiando en que nos sirva a toda la comunidad educativa para seguir construyendo un entorno escolar amable, solidario y seguro. Con este texto queremos recalcar la importancia de que en la escuela pública es indispensable asegurar:

– Un entorno seguro y libre de violencia: Es fundamental que los centros educativos sean un espacio seguro para todo el alumnado y sus familias, donde ninguna persona se sienta violentada por su origen, su color de piel, su cultura o sus creencias religiosas.

– Protección frente a los discursos de odio: Debemos evitar exponer a la infancia a mensajes de odio y segregación (presentes en telediarios, redes sociales, etc.). Si estos discursos les llegan, es necesario abordarlos en casa y fundamental trabajarlos en el aula, explicar que migrar no es un delito, es un derecho y recordar que todas las personas merecemos la misma dignidad y respeto y debemos ser tratadas como seres humanos. Esto, hace parte del derecho internacional humanitario, leyes que debemos conocer y defender como ciudadanos y ciudadanas.

– Tolerancia cero ante el racismo: Ante cualquier comentario o comportamiento racista, es necesario actuar de manera firme a todos los niveles. Ninguna agresión debe ser minimizada, prestando especial atención a preservar la salud y la seguridad física y emocional del alumnado y familias musulmanas, racializadas y/o de origen migrante.

– Un lenguaje respetuoso: Eliminar el uso de conceptos criminalizadores e incorrectos referidos a los movimientos migratorios como «invasión» o «ataque» que fomentan el miedo y el odio y profundizan las narrativas que conllevan a justificar actos racistas.

Debemos asegurar que ninguna persona de nuestro entorno educativo se sienta violentada.

Cuidar frente al racismo es una tarea colectiva. El colegio es de todas las familias y todas debemos sentirnos seguras en el entorno escolar. La violencia racista atraviesa a muchas familias que son parte de esta comunidad educativa. El trabajo para asegurar su bienestar lejos del racismo, es de todas.

Comisión Antirracismo AFA La Paloma

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